Como el agua turbia, digo. Como partículas en alterado revoloteo, el agua , digo. De una punta a la otra, toda la vida, sin parar en lo tibio. Como líquido sabiéndose mugre asentada bajo las rodillas, ahora digo.
No puedo hablarte, sólo sabría decir perdón y no sé si esa palabra te aporta un sentido. Si bien ahora, hoy, digo otra vez, vuelvo a tomar un lápiz, quiero aprender a hablar, algún día, quiero, hoy, cuando por fin entiendo por qué. Ella, tan pequeña, me enseñó. Ella no es una excusa. Es la espina dorsal de este corazón ostentando, cansado, una voz adulta.
Pensaba, a ella la quiero alegre. Incapaz de mis trincheras acondicionadas en desgano por vivir. Su cabeza, ojos, boca, oídos, pecho rebalsando palabras verdaderas hechas manos, valores, amor, la lucha chisporroteante, que a mí tan viejos me quedaron. La quiero inmune a la mudez y la sordera, afines con los fragantes ciegos, inevitables prontos necios, pero aún peor si cruzan la frontera, seres infames a largo plazo. Justo ahí, anuncié el fin de un plazo recién enterado.
Distinción, supongo. Espero. Tibieza, quisiera. Aunque quien fondea el vaso es la angustia e intenta ser entendimiento la marea en busca de luz.
No menos terrible deviene el plano onírico. Hace unas noches soñé que me suicidaba, mi yo sin voz se desprendía de mi cuerpo y observaba el funeral. Luego, espectral, apenas visible, iba a tu casa para abrazarte y quedarse a tu lado. Despierta, muy lejos del suicidio, no resulta condición para lo fantasmagórico del asunto.
Sea como sea, como haga, como agua turbia surcando una mezcla de arena y piedras, por donde vaya, un hueco silente no depende de mi voz.
menucito
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Te digo,
ni siquiera
he tocado sus libros.
Muy temprano
ésto
estirando los dedos
a su exiliada
música oculta.
Acomodando,
ajustando,
urgiendo previo
a coagular,
un lugar fresco.
No nombro vientos ni espejos
tan molestos
como el sol.
Vos sí nombrás. Vos,
aliento cerrado.
Demás
la palabra nombrás
demasiada.
Basta.
No vuelvas
a nombrar el futuro.
Tarde,
recién al ver,
te digiero
y eso
nos miente.
Desespero,
encajo, encastro.
Basta.
Aún estamos
muy al sur
o muy al norte
del rezagado
fuego de la tierra.
No, no
desde acá,
al único nombre ileso.
Abandono.
Me conforma
la tensión quizás silencio
mintiéndose
la existencia.
Me conforma
la extensa mano errante
sobre
suelo muerto
o resurrecto.
Te digo,
lo terrible habita
como la innata
obsesión
por la pieza exacta.
Elogia
la brisa sorda
oraciones de lengua larga
mientras estacas,
maderas cortas,
cuñas petisas
pronuncian
unísonas
hacia faros remotos.
Pero basta.
Basta.
Al recordar
todo
lo nombrado
cuesta creer,
y pesa,
y destaja,
cuanto no sé decir.
Vaivén del irme
o quedarme
frente aquel
último
cigarro añejo
gustando
piel y torrente.
Así insulso
el dejado cuerpo.
No, no
a los pasos ventajeros.
Pese a
reparar,
batallar,
sabiendo ésto
nunca tendrá voz.
Ella advierte,
hunde claves
cual ala
roza el ojo
tornasol
sostenido
en los pies.
Ultrajeo
la desalineada
búsqueda mía
escapando a los días
cuyas voces
son prolongadas
hasta pudrirse
concientes.
Sí.
Se mueve el aire
atenuando
hostilidad,
atizando
mi permanencia viva.
Sí.
Te digo,
por final,
sólo sabés:
no poseo
más que noches
tras nacer.
(El monte cruje, verdoso y tierno. En su raíz, mojada, brota una casa, donde habemos, todas las lenguas, mi pequeña y yo)
Un trecho
diagonal,
otro, otro, otro.
Para llegar
cuando quiera irme
en mucho tiempo lejos,
con súplicas,
ciega casi,
convulsionando,
aunque distinto.
ni siquiera
he tocado sus libros.
Muy temprano
ésto
estirando los dedos
a su exiliada
música oculta.
Acomodando,
ajustando,
urgiendo previo
a coagular,
un lugar fresco.
No nombro vientos ni espejos
tan molestos
como el sol.
Vos sí nombrás. Vos,
aliento cerrado.
Demás
la palabra nombrás
demasiada.
Basta.
No vuelvas
a nombrar el futuro.
Tarde,
recién al ver,
te digiero
y eso
nos miente.
Desespero,
encajo, encastro.
Basta.
Aún estamos
muy al sur
o muy al norte
del rezagado
fuego de la tierra.
No, no
desde acá,
al único nombre ileso.
Abandono.
Me conforma
la tensión quizás silencio
mintiéndose
la existencia.
Me conforma
la extensa mano errante
sobre
suelo muerto
o resurrecto.
Te digo,
lo terrible habita
como la innata
obsesión
por la pieza exacta.
Elogia
la brisa sorda
oraciones de lengua larga
mientras estacas,
maderas cortas,
cuñas petisas
pronuncian
unísonas
hacia faros remotos.
Pero basta.
Basta.
Al recordar
todo
lo nombrado
cuesta creer,
y pesa,
y destaja,
cuanto no sé decir.
Vaivén del irme
o quedarme
frente aquel
último
cigarro añejo
gustando
piel y torrente.
Así insulso
el dejado cuerpo.
No, no
a los pasos ventajeros.
Pese a
reparar,
batallar,
sabiendo ésto
nunca tendrá voz.
Ella advierte,
hunde claves
cual ala
roza el ojo
tornasol
sostenido
en los pies.
Ultrajeo
la desalineada
búsqueda mía
escapando a los días
cuyas voces
son prolongadas
hasta pudrirse
concientes.
Sí.
Se mueve el aire
atenuando
hostilidad,
atizando
mi permanencia viva.
Sí.
Te digo,
por final,
sólo sabés:
no poseo
más que noches
tras nacer.
(El monte cruje, verdoso y tierno. En su raíz, mojada, brota una casa, donde habemos, todas las lenguas, mi pequeña y yo)
Un trecho
diagonal,
otro, otro, otro.
Para llegar
cuando quiera irme
en mucho tiempo lejos,
con súplicas,
ciega casi,
convulsionando,
aunque distinto.
Con gratitud, a la amada Alejandra.
Y en diálogo cruzado
con quien perturba
(a veces bien, otras no tanto)
Balbuceo
I
Mariposas muertas
cuando camino
muertas intactas/muertas
en alhajero
de terciopelo.
Esta casa
mía/abrigada/donde
siempre tarde/nunca tiempo
para nada.
Afuera alguien
ama/excusea/escupe
se saca los ojos
para llorar.
Me mojo de
reciente/lento/amor/mojado:
un beso/una noche
Avenida de Mayo
una misma
fecha
cinco años
después.
II
Un ajeno
dice
cerrar círculo/mientras
basureo/tiro diarios
de la última
década
que no leí
y borradores
que
ni al menos tocan
esa
quieta/diluída/agua/hundida
mas anuncian
éste
estallido/futuro/incrustado
apenas hace
cinco minutos.
III
qué
palpita
cerca
qué
sobre
el vientre
qué
¿Olvido
ó
desvalor
de tal maldad?
IV
Veces de
descansar
.................con
.......................lo que
.................................me falta
del cuerpo
.......................(no el alma no)
Recuperar
.......................la percusiva
visión.
Saber
.......................del amar
.......................amnesiado
al minuto
.......................rezagado
del conciente.
A veces.
Es que
.......................desgarros de luz
.......................más lejos más
destapan
.......................la fría verdad
.......................amparada
.........................................frialdad
destapan
.......................la montaña de
lo irreal.
No puedo
.......................intentar
.......................cruzar
.......................el afuera
........................................de mí
.......................cruzar
........................................hacia mí
.......................sin antes
.......................distar
olvidar
.......................y dormirme.
Sólo
.......................la eterna la sola
.......................risa
despierta
.......................está.
Es único amor única
......................vertida
......................de
mi centro.
Mariposas muertas
cuando camino
muertas intactas/muertas
en alhajero
de terciopelo.
Esta casa
mía/abrigada/donde
siempre tarde/nunca tiempo
para nada.
Afuera alguien
ama/excusea/escupe
se saca los ojos
para llorar.
Me mojo de
reciente/lento/amor/mojado:
un beso/una noche
Avenida de Mayo
una misma
fecha
cinco años
después.
II
Un ajeno
dice
cerrar círculo/mientras
basureo/tiro diarios
de la última
década
que no leí
y borradores
que
ni al menos tocan
esa
quieta/diluída/agua/hundida
mas anuncian
éste
estallido/futuro/incrustado
apenas hace
cinco minutos.
III
qué
palpita
cerca
qué
sobre
el vientre
qué
¿Olvido
ó
desvalor
de tal maldad?
IV
Veces de
descansar
.................con
.......................lo que
.................................me falta
del cuerpo
.......................(no el alma no)
Recuperar
.......................la percusiva
visión.
Saber
.......................del amar
.......................amnesiado
al minuto
.......................rezagado
del conciente.
A veces.
Es que
.......................desgarros de luz
.......................más lejos más
destapan
.......................la fría verdad
.......................amparada
.........................................frialdad
destapan
.......................la montaña de
lo irreal.
No puedo
.......................intentar
.......................cruzar
.......................el afuera
........................................de mí
.......................cruzar
........................................hacia mí
.......................sin antes
.......................distar
olvidar
.......................y dormirme.
Sólo
.......................la eterna la sola
.......................risa
despierta
.......................está.
Es único amor única
......................vertida
......................de
mi centro.
Un movimiento
Tinta blanca,
(intento de luz
sobre el tiempo
escrito
tachado
reescrito)
recurrente
última maniobra
provisoria,
plagando finales
abiertos,
y vientos,
todos los vientos
amurados.
Y así en el viaje
sobre el patio plano
de la escacez
de las vanas certezas,
al parecer,
necesarias,
(ya tiempo
no escrito
no entintado
no blanqueado
ni arropado.
Comprimido.)
el hallazgo,
cual Alicia en deja vú:
la pequeña puerta
dejando asomar
una rebelión.
Y a diferencia
de alguna que otra mañana
con cálidos ojos
cerrados al sol,
espacios semi claros,
sueños expropiados
por los perros vagabundos,
y de músicas distantes
desde las lejanías
del cuerpo,
la rebelión,
en verdad,
persiste.
Dicotomía
del alma en peligro
o el alma peligrosa.
Demasiada retracción
a los confines,
desmemoria de la voz
y el silencio,
infinitas formas
apresadas.
Demasiado mar
de tinta blanca.
Un movimiento:
mi mano
hacia el picaporte,
como queriendo
tomar un lápiz,
y al ir abriendo
la pequeña puerta,
la dicotomía
se convierte
en una única opción.
(intento de luz
sobre el tiempo
escrito
tachado
reescrito)
recurrente
última maniobra
provisoria,
plagando finales
abiertos,
y vientos,
todos los vientos
amurados.
Y así en el viaje
sobre el patio plano
de la escacez
de las vanas certezas,
al parecer,
necesarias,
(ya tiempo
no escrito
no entintado
no blanqueado
ni arropado.
Comprimido.)
el hallazgo,
cual Alicia en deja vú:
la pequeña puerta
dejando asomar
una rebelión.
Y a diferencia
de alguna que otra mañana
con cálidos ojos
cerrados al sol,
espacios semi claros,
sueños expropiados
por los perros vagabundos,
y de músicas distantes
desde las lejanías
del cuerpo,
la rebelión,
en verdad,
persiste.
Dicotomía
del alma en peligro
o el alma peligrosa.
Demasiada retracción
a los confines,
desmemoria de la voz
y el silencio,
infinitas formas
apresadas.
Demasiado mar
de tinta blanca.
Un movimiento:
mi mano
hacia el picaporte,
como queriendo
tomar un lápiz,
y al ir abriendo
la pequeña puerta,
la dicotomía
se convierte
en una única opción.
¿Cómo volverme
en aquellas formas
alejadas
de mi torso?
Revalso en carne,
ni una gota ni una sobra.
Puedo sonar,
chocarme a todo espacio.
Estallar.
No me escucho...
Ahora,
¿a dónde me llevás?
¿O soy yo
la que se lleva
de su propia mano
en un lenguaje y otro?
(Necesito
algo de esta lengua
para mí)
¿Deambulante soy
incluso adentro tuyo
o cuesta más decir
al traspasar un beso
de dientes apretados?
en aquellas formas
alejadas
de mi torso?
Revalso en carne,
ni una gota ni una sobra.
Puedo sonar,
chocarme a todo espacio.
Estallar.
No me escucho...
Ahora,
¿a dónde me llevás?
¿O soy yo
la que se lleva
de su propia mano
en un lenguaje y otro?
(Necesito
algo de esta lengua
para mí)
¿Deambulante soy
incluso adentro tuyo
o cuesta más decir
al traspasar un beso
de dientes apretados?
Transitando por donde dejé mi nombre
asomándose
la caduca promesa.
impidiendo
a mis ojos en paz
sean cerrados
en tu calor.
siempre a trasluz.
reteniendo
este aliento
por desplomarse.
amor,
exhalación pendiente.
pendiente.
pendiente.
(quiere soltarse)
presencia,
media cuerpo, media sombra,
la vista humeando del perfume.
atando el vuelo
de mi pecho
a tu cuerpo.
(y además,
también,
aprieta y aprieta
lo que de incrustarse
no ha
lo que de decirte
no he
todavía)
te caeré
bien muerta y nacida
cuando descame
los restos aún
de silencio.
la caduca promesa.
impidiendo
a mis ojos en paz
sean cerrados
en tu calor.
siempre a trasluz.
reteniendo
este aliento
por desplomarse.
amor,
exhalación pendiente.
pendiente.
pendiente.
(quiere soltarse)
presencia,
media cuerpo, media sombra,
la vista humeando del perfume.
atando el vuelo
de mi pecho
a tu cuerpo.
(y además,
también,
aprieta y aprieta
lo que de incrustarse
no ha
lo que de decirte
no he
todavía)
te caeré
bien muerta y nacida
cuando descame
los restos aún
de silencio.
Poema que se me cae de la boca
despacio
sin apuro
no nos deja
no es el último, amor, no es el último
ni el último beso
ni el último poema.
sin apuro
no nos deja
no es el último, amor, no es el último
ni el último beso
ni el último poema.
Último poema para esta época
Quisiera ordenar
todas las palabras
de mundo, futuro, sarcasmo;
de tumbas, flagelo, corrupción;
de mi suavidad, de tu suavidad,
y de ambas
deslizadas en las ruinas.
Quisiera ordenar
mas las palabras me aplacan.
¿En qué momento me vuelvo
doncella
deslumbrada
despertada
desvelada?
¿Con cuál sentido
si es mera mentira
o media verdad
destrozada en mi escritura?
¿O será el punto nirvana
tras las puertas que me abriste?
Silencio. Pronto silencio.
Desposeída de secretos ya.
A otro vagar
y buscar
y completar mi lengua,
como una mujer
inconcebible de un límite
para abrir los ojos
(¿será cierto?)
o quizás aún
como la pequeña
de pies enredados
que no desea perturbar
el sueño de un ángel.
todas las palabras
de mundo, futuro, sarcasmo;
de tumbas, flagelo, corrupción;
de mi suavidad, de tu suavidad,
y de ambas
deslizadas en las ruinas.
Quisiera ordenar
mas las palabras me aplacan.
¿En qué momento me vuelvo
doncella
deslumbrada
despertada
desvelada?
¿Con cuál sentido
si es mera mentira
o media verdad
destrozada en mi escritura?
¿O será el punto nirvana
tras las puertas que me abriste?
Silencio. Pronto silencio.
Desposeída de secretos ya.
A otro vagar
y buscar
y completar mi lengua,
como una mujer
inconcebible de un límite
para abrir los ojos
(¿será cierto?)
o quizás aún
como la pequeña
de pies enredados
que no desea perturbar
el sueño de un ángel.
A Cristian, quien llenó mis poros de túbulos para aspirar poesía.
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